jueves, 27 de julio de 2017

Chicago Tribune sobre opositores venezolanos: “Ellos no son Resistencia, son matones”

Un opositor “pacífico” lanza un cóctel molotov durante una protesta en Caracas, el 20 de julio de 2017. Foto: Ronaldo Schemidt / AFP/Getty Images.
Un opositor “pacífico” lanza un cóctel molotov durante una protesta en Caracas, el 20 de julio de 2017. Foto: Ronaldo Schemidt / AFP/ Getty Images.
















“Todos merecen morir: Militantes opositores de Caracas juran tomar las armas con cócteles molotov”, tituló ayer el Chicago Tribune su artículo sobre los acontecimientos en Venezuela y, por primera vez, desde abril, un medio de gran circulación en Estados Unidos reveló el verdadero rostro de la oposición venezolana.
La maquinaria mediática internacional ha presentado hasta hartazgo como embajadores pacíficos y legítimos del cambio en el país sudamericano, pero la realidad es otra muy distinta.
Los verdaderos objetivos  —la ingobernabilidad política y el caos para presionar la salida del Presidente Nicolás Maduro—, “se les ha ido de las manos”, admite un dirigente opositor. Mientras, sectores cada vez más amplios de la población, incluidos muchos de las filas que adversan al gobierno, reclaman desesperadamente la paz.
“Estaba tranquilo el sótano húmedo del noroeste de Caracas, donde docenas de jóvenes y mujeres se sientan en el suelo y ensamblan sus armas. Vierten asfalto, gasolina y pintura en botellas de cerveza, y atan nudos en tiras de tela para hacer mechas”, describe la periodista Noris Soto, corresponsal de Bloomberg, que firma la nota.
“Todos ellos merecen morir”, dijo uno de los fabricantes de bombas, mientras rellena un frasco de gasolina, refiriéndose a las fuerzas de seguridad venezolana.
Es demasiado pronto para saber si realmente van a seguir adelante con sus amenazas, pero la audaz conversación es “una señal preocupante para los líderes de la oposición dominante que han emitido instrucciones —súplicas, recientemente— para que las manifestaciones y las marchas sean pacíficas”.
Pero esos llamados caen cada vez más en oídos sordos, añade Chicago Tribune. “Los activistas enmascarados lanzan sus bombas caseras, rocas, jarras llenas de heces, cualquier cosa que puedan conseguir. Han asaltado edificios de oficinas, destruido las ventanas de las tiendas y bloqueado los caminos.”
“No sabemos exactamente cómo controlarlos y tenemos miedo de que esto se pueda ir de las manos y dañar nuestra lucha”, dijo el diputado de la Asamblea Nacional, Ángel Alvarado, un viejo enemigo de Maduro y su predecesor y mentor, Hugo Chávez. “Estos muchachos radicales son un peligro”.
Chicago Tribune describe a estos “muchachos” como “agitadores vestidos con cascos de moto y bicicleta, gafas de natación y máscaras de gas, algunos llevan escudos hechos de antiguas patinetas”.
“Estamos dispuestos a salir con armas, para enfrentarlos como iguales”, le dijo uno de ellos a la periodista, negado a dar su nombre y describiéndose solo como un luchador anti-Maduro de una familia de clase media. “La protesta debe evolucionar”.
Chicago Tribune recuerda los reclamos de paz del Presidente Maduro, que frente a esta arremetida de la violencia ha propuesta la elección de una Asamblea Nacional Constituyente el próximo 30 de julio: “Lo que estamos decidiendo aquí es que la próxima semana se decide la paz o la guerra, la violencia o la Asamblea Constituyente”.
“La desafiante intransigencia de Maduro frente a la oposición generalizada es la prueba, según los radicales, de que necesitan los cócteles Molotov, incendiar ocasionalmente los vehículos gubernamentales o incendiar la basura.
“La opinión de los más conservadores de la coalición anti-Maduro es que ya han ido demasiado lejos. ‘Hay un ambiente de anarquía’, dijo Ramón Muchacho, alcalde del distrito de Chacao de Caracas, que es la base central para las protestas en la capital. ‘Y hay grupos de personas que se aprovechan de la situación’.
“Son iguales a los saqueadores que usan máscaras cuando saquean tiendas. Son delincuentes explotando el caos en la calle, dijo Fernando Fernández, dueño de una tienda de licores en Caracas. Una docena de ellos rompieron la vidriera de su negocio el viernes pasado y se llevaron el licor. ‘Esta es la primera vez que ocurre algo como esto’, dijo. ‘Ellos no eran la resistencia, eran matones.’”

En video, “Y la mentira, siempre, se descubre”

(Tomado de Red58)

Paro cívico opositor fascista de 48 horas en Venezuela: No salgas, no trabajes, no votes, ¡no vivas!

Una calle trancada por “niños ricos” de una urbanización de la clase media alta de Venezuela. Foto: Red58.
Una calle trancada por “niños ricos” de una urbanización de la clase media alta de Venezuela. Foto: Red58.
Los guetos se fundaron en Italia allá por el año 1516. Luego desaparecieron en 1797 pero reaparecieron en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, siendo el más famoso el de Varsovia, Polonia, que llegó a tener, según dice la historia, hasta 400 mil almas judías.
Después de la guerra desaparecieron pero ahora, gracias a la MUD y a su agenda violenta, se refundan en Venezuela. No acostumbro a usar mucho Wikipedia, por la lección que sobre eso nos dejó Aaron Swartz, pero encuentro que su definición de gueto se ajusta mucho a lo que he visto en Caracas:
“Un gueto (del italiano ghetto) es un área separada para la vivienda de un determinado grupo étnico, cultural o religioso, voluntaria o involuntariamente, en mayor o menor reclusión. El término se empleó, originalmente, para indicar los barrios en los cuales los hebreos eran obligados a vivir y a permanecer confinados por la noche. El uso se ha extendido hoy a cualquier área en la que la concentración de un determinado grupo social es excluyente.”
Este martes casi todas las calles de Colinas de Bello Monte estaban trancadas como parte de la agenda violenta de la MUD, con el fin de impedir la elección de la Asamblea Nacional Constituyente, el domingo 30 de julio.
Como no es posible desvincular la historia urbana de los estertores de esta guerra interna, mientras caminamos sus espacios evocamos la naciente Colinas de Bello Monte, allá por los años 50’, de la mano de Inocente Palacios (planificador de la urbanización), de su socio italiano Antonio Lombardini, y hasta del mismísimo brasileño Oscar Niemeyer, a quien Palacios le encargó un diseño arquitectónico aprovechando las colinas.
Los más excelsos exponentes de las bellas artes no solo del renacimiento (Da Vinci, Miguel Ángel) sino del Clasicismo (Beethoven), del Romanticismo (Chopin), también de la ciencia como Pasteur, Humboldt y Bonpland, dieron nombre a sus calles. Tan hermosa era esta zona que en 2005 fue declarada por el Instituto del Patrimonio Cultural como “Bien de Interés Cultural de la Nación”.
Pero ya Colinas de Bello Monte no es ningún “bien”, sino un gueto donde sus habitantes viven hundidos en la suciedad, los escombros y la impunidad. Una zona de guerra adonde rara vez llega la Guardia Nacional o la Policía Nacional Bolivariana, no sabemos si por falta de autoridad o por un laisser faire que puede ser más criminal…
Desde la avenida principal llamada Leonardo Da Vinci, hasta más allá de la Miguel Ángel, llegando a Las Mercedes, se veían este martes en cada cuadra sacos de basura, de cemento, de tierra, troncos de árboles, tapas de alcantarilla o cualquier objeto que sobra en las casas de los escuálidos y que gentilmente donan a la causa porque, claro, también se deshacen de eso sin costo alguno.
Foto: El Tugurio de Luisana.
Los desechos que sobran en las casas de los escuálidos. Foto: El Tugurio de Luisana.
Vigilan de cerca hampones profesionales que incluso ayer impidieron el paso de una ambulancia cuyo conductor buscaba desesperadamente llegar a una clínica en Las Mercedes. Los carros iban y venían como por un laberinto. No había salida.
Caminé hasta más allá de Crema Paraíso. Sentía miradas sobre mí aunque la calle estaba sola. Barricadas cada 100 o 200 metros, pero sin gente. Un silencio que aturdía, el de quien sumisamente acepta el confinamiento o que lo justifica; el silencio del miedo que paraliza al que no se atreve a protestar. Un silencio impuesto, a juro, obligado, violando derechos humanos fundamentales como la vida, el libre tránsito, la recreación, el trabajo.
Foto: El Tugurio de Luisana.
Barricadas cada 100 o 200 metros, pero sin gente. Foto: El Tugurio de Luisana.
Los guarimberos deciden quién muere”, escribió hace poco en su cuenta de tuiter la periodista Madelein García, cuando colgó el video del horroroso crimen de Héctor Alejandro Anuel Blanco en Lecherías, a manos de unos terroristas de la MUD.
Cerca de mi casa observé a esos “encapuchados” sacando libremente las tapas de alcantarillas. Si te detienes a verlos, se molestan y con señas violentas te ordenan que sigas tu camino.
Las damas paseaban a sus perros de raza como si fuese la tarde de un primero de enero; los más viejos cuidaban las barricadas y a los encapuchados, que llaman cariñosamente “héroes” o “libertadores”. Pasé por la estación del Metro que fue quemada la semana pasada y permanece cerrada. Curiosamente destruyeron el mural de Alí Primera que adornaba esa parada, no así el de Beethoven ni Mozart, hecho que nos indica el poco amor que le tienen a lo nuestro. Ya hace rato que no se ven los metrobuses que se estacionaban frente a Cine Cittá, y es usual caminar entre piedras, tierra y lodo, saltar guayas o alambres de púa. El alcalde de Baruta no trabaja y PoliBaruta ha quedado para transportar basura y tierra en sus patrullas.
Los negocios cerrados, aunque una farmacia vendía a escondidas para evitar ser atacada por los “pacíficos”. Solo una franquicia de comida rápida estaba sirviendo al público y también a los terroristas que se tragaban un McFleurry de Bs 8.300, o bebían ron de la botella que luego usarían para las molotovs (la gasolina se las proveen los mismos vecinos que van y la sacan de los carros, eso lo vi también), mientras contemplaban su obra, la cual ciertamente, no será un David, ni la Quinta Sinfonía, ni el Claro de Luna ni la Mona Lisa, mucho menos una expedición científica y ni hablar de la microbiología. No. Esta gente quema, tala, destruye, odia y no aporta nada a la humanidad, solo sus imágenes de gran impacto mediático como sus escudos de cartón.
Así que de “Bien de interés público de la Nación”, Colinas de Bello Monte es ahora un “gueto” gris (como una pintura de Hitler), sucio y maloliente pero a diferencia de aquellos de la Segunda Guerra Mundial, donde vivieron millones de judíos en condiciones infrahumanas, éste alberga a una burguesía adinerada y poderosa que aplasta a los que en silencio se oponen y que, de paso, también recibe el CLAP*.
Foto: El Tugurio de Luisana.
Foto: El Tugurio de Luisana.
Nota: Me llegan mensajes al guasap: la gente que vive hacia Caurimare y Colinas de Los Ruíces, fue encerrada en sus urbanizaciones “con candado”. Cerraron las rejas del sector que está por la Policlínica Metropolitana y para poder salir o entrar deben pedir las llaves en las casetas de vigilancia. Y esto ocurre en otras zonas, menos donde vive Leopoldo López o Freddy Guevara.
*Comité Local De Abastecimiento y Producción: Son comités de distribución de alimentos promovidos por el Gobierno de Venezuela en los cuales las propias comunidades abastecen y distribuyen los alimentos prioritarios a través de una modalidad de entrega de productos casa por casa.
(Tomado de El Tugurio de Luisana)

La “libertad” opositora, contada por @madeleintlSUR




1. Los primeros rayos del sol desnudaron las condiciones del Este de Caracas, son zonas trancadas que quitan el derecho al libre tránsito

Capturan a nueve personas por acciones sediciosas

Los organismos de seguridad capturaron a nueve personas en diferentes estados del país, que atentaban contra instancias públicas y funcionarios militares, informó este miércoles el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Diosdado Cabello.
Durante el programa Con el Mazo Dando, que transmite Venezolana de Televisión, Cabello detalló que entre los capturados está Héctor Guacaipuro Fernández, miembro del partido extremista de la oposición Primero Justicia (PJ) y responsable de incendios contra instituciones públicas y levantamiento de barricadas en el sector La Pedrera, estado Mérida.
Al momento de su captura, a Fernández le confiscaron varias granadas, morteros caseros y uniformes de la Guardia Nacional Bolivariana.
De igual forma, se detuvo a Italco Cuevero y Paola Cascioli, responsables de planificar diversos saqueos y acciones violentas contra instituciones públicas en el estado Carabobo. A ambos, coordinadores de PJ, le decomisaron cuarto artefactos explosivos junto con morteros de fabricación casera, munición para armas de fuego y uniformes de uso militar.
También se capturó un grupo terrorista asociado con la denominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que atacaba con piedras, bombas y molotov a funcionarios militares y ciudadanos del estado Bolívar.
En este grupo participaba Leonardo Caraballo, Lenin Bernal, Carlos García, Justiniano García, David Escudero y Ricardo Cardozo.

Los venezolanos no detendrán el país para complacer a un grupo de “vagos”

Francisco Torrealba. Foto: El Universal.
Francisco Torrealba. Foto: El Universal.
El titular de la Federación del Transporte de Venezuela, Francisco Torrealba, confirmó hoy el fracaso del paro cívico de 48 horas de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), como parte de su plan para derrocar al presidente Nicolás Maduro.
A esta hora hay un pueblo activo que quiere trabajar por una Venezuela productiva y soberana, por lo que es un fracaso inminente el llamado de la MUD a paralizar el país”, indicó el funcionario al diario Últimas Noticias.
Torrealba afirmó que en el segundo día de la convocatoria opositora contra la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) el transporte público se encuentra activado y dispuesto para todo el pueblo venezolano.
Existe total normalidad en el sistema de transporte público y las 48 estaciones del Metro de Caracas”, ratificó.
Al respecto afirmó que los venezolanos no detendrán el país para complacer a un grupo de “vagos”, que no desean trabajar.
No obstante, reconoció que desde muy temprano se observó en varias zonas de la capital, fundamentalmente del este, a un número reducido de personas que colocaron barricadas para impedir el libre tránsito de los residentes de esos sitios.
Las zonas afectadas por los ilegales cierres de vías, denominados trancazos, son controladas por la mayoría opositora, en los distritos capitalinos (parroquias) El Valle y Bello Monte; San Diego y Los Palos Grandes, del Estado Miranda, según tuits de seguidores y líderes de la derecha.
En el resto del país, salvo en algunas pocas ciudades del interior, los venezolanos asisten a sus actividades laborales y de estudio de manera habitual, de acuerdo con reportes de la prensa venezolana.
Al respecto, el presidente del Sindicato del Metro de Caracas, Edison Alvarado, señaló que el sistema subterráneo se encuentra cien por ciento operativo, pese a los sabotajes por parte de grupos violentos, afines a la derecha.
(Con información de AVN y Prensa Latina)